"Más tarde, cuando se hace con ellos el dulce que lleva su nombre, parece verdaderamente que el sol mismo ha quedado apresado en él; y, si se pone en un frutero azul en un aparador al que dé el sol de estas perezosas tardes otoñales, reluce, en efecto, de modo maravilloso, y nos evoca los recuerdos de las mañanas azules y de esas tardes dulces, desmayadas en cualquier estación por cierto, incluido el riguroso invierno, en el que la noche se echa encima tan deprisa."
Aprovechando la introducción del anterior post, en que hablaba de las propiedades químicas de las pectinas, sigo con ese hilo, esta vez con un dulce que típicamente se prepara, por que es cuando mejor queda, en el otoño cuando el fruto está menos maduro. De él, cuya piel y pepitas son ricos en pectinas se elaboran jaleas y dulces que nos acompañan durante el invierno. Por primera vez en mi vida, ya que siempre lo compraba, lo preparé en Abril de este año y le tomé la foto, en ese entonces aún no tenía blog, pero la idea ya me rondaba. La foto quedó archivada, esperando salir a la luz alguna vez. Iba a dejar la receta para postearla en marzo pero para qué esperar si la blogósfera permite que cuando yo estoy entrando en primavera alguien que pase por este blog en el otro hemisferio estará empezando a ver los colores del otoño, y quizás, le guste la idea de preparar el dulce de membrillo. Me gusta poner mis propias fotos y no encontré ya ningún membrillo rezagado que fotografiar, será para la próxima temporada.
Mis mejores recuerdos de la infancia muchas veces vienen acompañados de este dulce, recuerdo haberlo comido miles de veces en trocitos, solo o metido en un pan de marraqueta caliente ( pan batido, llamado también pan francés) que es un tipo de pan que sólo he visto en Chile, para mi el mejor de todos. En el campo a veces lo comíamos untado con un poquito de manjar ( dulce de leche) golosería máxima. Los membrillos al ser una fruta típica del otoño hacen su entrada triunfal en el año junto con los niños que empiezan la temporada escolar. En los viejos tiempos al menos en mi país era clásico llevar esta fruta al colegio. Duro de roer como es, duraba mucho tiempo entre mordisco y mordisco guardado en un rincón del bolsón colegial. Es rico en taninos lo que le da esa astringencia típica al probarlo. El dulce de membrillo fue bastante apetecido desde la antiguedad, al fruto en sí se le conocía como manzana de Creta y en una pintura de El Veronés, Las Bodas de Caná al parecer según el análisis descrito aquí el postre sería el dulce de membrillos.
Para la preparación es básicamente lo mismo que para el dulce de manzanas, pero hay que tener extra precaución al cocer la pulpa, ya que suele hervir muy violentamente, es facilísimo quemarse y las ollas donde se prepara se pegan bastante. Descubrí un método de cocción adecuado a los tiempos modernos, el microondas, en este sitio. Sólo cambié la receta rebajando la proporción del azúcar de los ingredientes de acuerdo a mi receta familiar y resultó muy bien.
INGREDIENTES
INGREDIENTES
- 4 o 5 membrillos
- azúcar cantidad suficiente para que equivalga a 3/4 del peso de pulpa obtenida
- Jugo de limón ( para esta cantidad de membrillos algo asi como el jugo de medio limon)
PREPARACIÓN
Lavar y trozar los mebrillos, sin quitarles la piel ni las pepas. Ponerlos en una olla con un mínimo de agua (menos de media taza) y cocerlos hasta que estén blandos, unos 15 minutos hirviendo más o menos. Escurrirlos bien , pasarlos por cedazo o pasa puré y pesar la pulpa obtenida. La proporción de azúcar se calcula en base a este peso y es de 750 gramos de azúcar por kilo de pulpa. Mezclarlo con el azucar y el jugo de limón, ponerlo en un recipiente apto para microondas y verificar que la altura de la mezcla no sobrepase de la mitad hacia arriba del recipiente por que puede subir. Ponerlo en el microondas a potencia media y revolver en períodos de 10 a 15 minutos, con cuchara de palo y con mucho cuidado, no es necesario sacarlo del microondas para este paso. En total repetir esta operacion unas 3 veces. A los 45 -60 minutos el dulce ya debería estar hecho , haber tomado consistencia y tener el color rojo-dorado característico. Sacar el recipiente con mucho cuidado del microondas y vaciar el contenido en un molde donde se enfriara y se amoldará dependiendo del punto que le hayamos dado, con mayor o menor velocidad. El dulce bien envuelto en refrigerador puede durar hasta un año.